Se recomienda acudir a una valoración de lenguaje si tu hijo o hija presenta alguna de estas características
- Al año y medio de edad no presenta variedad de palabras cotidianas y sencillas (ej. mamá, papá, agua, dame).
- A los dos años de edad no emplea dos palabras juntas (ej. «dame agua»).
- A los 3 años de edad no es entendido con facilidad.
- A los 3 años de edad no estructura oraciones de un mínimo de 4 a 5 palabras.
- No comprende el significado de lo que escucha.
- Presenta ecolalia: repeticiones involuntarias de una palabra o frase que se acaba de escuchar, sin ningún contexto.
- Responde de forma inadecuada a preguntas sencillas.
- Presenta dificultad para articular sonidos en su habla espontánea.
- Presenta un ritmo alterado en el habla que impide la comprensión de sus ideas.
- Presenta hipoacusia o sordera.
- Presenta trastornos cognitivos, motrices o de socialización.
- Presenta dificultad en lectura, escritura o retraso en la adquisición lectora.
- Presenta trastornos de conducta.
- Tiene dificultad para organizarse en actividades específicas.
Ninguna señal por sí sola es un diagnóstico — son motivos suficientes para revisar con calma junto a un especialista.
